lunes, 9 de marzo de 2009
Coche mata galán
Fue una época sin muchos divertimentos, una constante de tic tic tic en mi Nokia 1100 a las seis de la mañana, culo en silla y a quemar pestañas.
Me acuerdo de que, salvo el canillita Pedro Gutiérrez y yo, todos mis compañeros de curso llegaban en automóvil a la facultad. Tenían novias bonitas, de buen cuerpo y todas con el cabello rubio, algunas naturales y otras morochas arrepentidas. Si bien había una gordita, de apellido Pacheco, que siempre me tiraba onda y me miraba con cariño, yo nunca le di bola y me aferraba a la tesis que dice que es necesario tener un auto para levantarse una linda mina.
Yo no tenía novia y, para colmo, estaba resignado a seguir esa creencia. Y para mayor amargura, ni manejar sabía siquiera.
Los dos primeros años fueron durísimos. Valeria, la novia de Mariano, uno de mis compañeros de grupo, era para mí la chica más linda de toda la Universidad. La rubia era, sin embargo, la única que solía mirarme como con ganas de decirme algo. La única vez que me había hablado, aparte de los “hola” y “chau” de todos los días, fue para decirme que se llamaba igual que yo, pero en versión femenina. Cuando ella me solía mantener la mirada, siempre pensaba en lo mismo: “No sé qué querrá, me hago el boludo y me voy a otro lado para no verla”.
En esos intentos por no sufrir la mirada de una mujer que me gustaba mucho y que además me prestaba minutos de contemplación mutua, empecé a fumar. También lo hacía porque la mayoría de mis compañeros lo hacían, y en realidad me molesta un poco el humo del cigarrillo.
Recuerdo que todos los días, antes de entrar a la clase, tipo mediodía, mis amigos se ponían a tomar mate con facturas, o sino llevaban bebidas heladas en la conservadora que José cargaba en el baúl de su auto. “¿Che, Vale, querés un poco de tarta?”, me convidaba de vez en cuando Leticia, y a mí me reventaba cuando me decían “Vale”. Me daba la sensación de que estaban llamando a una mina. “Ah, con auto es fácil pasarla bien”, pensaba una y otra vez y me lamentaba porque yo a veces solía llevar sólo unos pancitos tostados en la mochila. Eran muchas horas las había que estar, y el hambre en algún momento invadía.
Algunos días Mariano me solía hacer la gauchada de, una vez terminada la jornada de clase, llevarme hasta el centro en su Volkswagen Polo Classic, y así me evitaba gastar uno de los dos cospeles para volver a mi casa. “Este auto no sabés lo que corre. Lo asentamos en verano cuando viajamos con la Vale a Florianópolis. Estuvimos un mes de vacaciones allá”, le solía contar a mi silenciosa atención, mientras su novia me llenaba de anécdotas de playas brasileras para mí inalcanzables.
Un buen día, Valeria llegó sola a la facu en el auto de Mariano, quien faltó porque tuvo que viajar a Buenos Aires a tramitar el pasaporte que necesitaba urgente. “¿Querés que te alcance al centro?”, escuché al final de la clase.
Después de dos o tres comentarios académicos, estábamos llegando a barrio Nueva Córdoba, y decidí no dejar pasar la oportunidad de quedarme aunque sea un ratito charlando con ella: “Che, ya que estamos ¿qué te parece si vamos a tomar algo?... Un ratito, nomás, yo te invito”. Ella levantó las cejas sonriendo y, sin decir nada más, encaramos a buscar un sitio por la Rondeau.
Tres horas habían pasado cuando el tic tic tic de mi celular tajeó de muerte mi sueño. Miré a mi lado y ya no había nadie en la cama. Unos minutos después, no recuerdo si fueron cinco o diez, sonó el receptor de arriba de la mesita de luz y una voz masculina me indicaba que en cinco minutos debía abandonar la habitación. Quise hacerle una pregunta al conserje, pero de inmediato pensé que era inútil. Salí del Madrid abrochándome la camisa y recuerdo que corría un aire bastante fresco mientras caminaba hacia la parada del colectivo, que estaba a cuatro cuadras de ahí. “Después de esto, ya me puedo morir tranquilo”, me hablé liberando una voz más fina y quebrada de lo habitual, mientras una mujer policía me relojeaba atenta en la esquina de Obispo Trejo y Laprida.
A media cuadra de ahí, un pibe de unos 25 años subía con su novia en un Palio. Reían. Suspiré de regocijo, como buscándole un corolario a esa noche fatal, y automáticamente pensé en mis compañeros de facultad. Medio mareado, creí que me caía y paré a comprar un chocolate en un kiosco, donde sonaba un tema de Manu Chao. La Vida Tómbola, creo que era. Ya no tenía ganas de fumar. Iba a llegar muy tarde a mi casa, y estaba crudito para el examen de titulación del día siguiente. Pero a esa altura no me importaba.
Mi Nokia hizo unos cuantos tic tic tic. Me levanté a las seis, como todos los días y, para sorpresa mía, Llegué a la facu y encontré todo igual que siempre. Después de un seco saludo con Valeria, no hubo ni un guiño, ni una sonrisa, comentario ni nada. Ella volvió al lado de la puerta del aula donde estaban Mariano, José y Leticia repasando los apuntes de clase. Me acordé en ese momento que, después de todo, mi tesis no había sido del todo derribada. Aunque no hizo falta que el coche fuera mío y ni siquiera conducirlo. Ojala no me hubiera hecho falta estudiar para aprobar aquel examen. Tic tic tic.
viernes, 6 de marzo de 2009
Viejos son los trapos
Cáncer for export
Muchos años y muertes después, la Justicia por fin está a un paso de comenzar un juicio histórico y hasta inédito, donde serán puestos en el banquillo dos productores agropecuarios y un comerciante de la zona.
Se los juzgará por la posible comisión de un delito contemplado en la Ley Provincial 24.051, cuyo artículo 55 prevé prisión de tres a 10 años para quien envenene o contamine la salud de las personas o el ambiente, usando residuos peligrosos, y que en caso de muerte de alguna persona, la pena puede llegar a los 25 años de cárcel.
Las investigaciones y pericias se hicieron, las muertes por cáncer ocurrieron, y es sabido que el factor contaminante más relevante en la zona de Ituzaingó Anexo, además del PCB de los transformadores de Epec y el agua contaminada con plomo, cromo y arsénico, son los plaguicidas que llegaron hace años a los tanques domiciliarios. Estas sustancias son fumigadas (palabra que creo que deriva de fumo, es decir, de humo) por los chacareros que tienen campos en zonas vecinas al barrio. El famoso "cinturón verde" de Córdoba.
En los Estados Unidos y la Unión Europea, las avionetas rociando pesticidas en los campos de cultivos ya están pasando a formar parte de la historia. Es que en esos países se han ido sancionando leyes que restringen el uso de estos productos tóxicos no sólo en campos próximos a zonas urbanas, sino que el Parlamento Europeo ya piensa en prohibir definitivamente el uso en cualquier lugar, por razones medioambientales y sanitarias.
Tenendo en cuenta que hay estudios que pronostican que para 2020 el cincuenta por ciento de la superficie terrestre de la Argentina estará sembrado de soja, espero que esta insensatez ambiental y climática encuentre freno. Todo dependerá de que la acusación hecha por un fiscal de la ciudad de Córdoba prospere y desemboque en el juicio que desde hace ocho años esperan decenas de madres de la barriada del sudeste capitalino.
jueves, 5 de marzo de 2009
De rusas y folladas
Juan Fernando Rodríguez Lobeira es un gran amigo de mi infancia. De chico era un niño mimado, de padres casi viejos, pues doña Amelia lo había traído al mundo pasados los cuarenta años, y don Xosé Rodríguez, un gallego con cara de soldado alemán, por entonces habría rondado los 50. Se mudaron a mi barrio cuando Juan Fernando tenía seis años. Yo, de cinco, acababa de estrenar una hepatitis. Nuestra amistad, pues, comenzó con sus diarias visitas de vecino samaritano durante los tres meses que duró mi amarilla convalecencia.
Juan Fernando, más que padres, había tenido abuelos, porque le compraban todos los juguetes que él quería, le daban dinero diariamente para las golosinas y para la merienda del colegio de curas donde iba, entre otras malacrianzas. Además, su padre no podía jugar a la pelota con él, pues ya estaba viejo para esos trotes. Y para colmo, no lo dejaron bajar del cordón de la vereda hasta que cumplió los diez años y ni qué hablar de la forma en que lo monitoreaban todo el día. “Fernando, ven pa cá, ¿onde estás niño?” se escuchaba gritar a pocos metros de mi casa, todas las tardes. Cuando los muchachos de la barra del Pantanal íbamos a buscarlo para jugar al fútbol en la canchita de
A Fernando le gustaba coleccionar etiquetas de cigarrillos y revistas de pornografía. En una maleta negra que había heredado de su abuela doña Balbina, mi buen amigo tenía las fotos más inspiradoras de mis vicios manuales de infancia. Pero su carrera acopiadora de sexo en papel fue truncada por una fierísima tunda que don Xosé le propinó al descubrir el contenido de la maleta, y de la cual fui aterrado testigo.
En ese ambiente de tanta represión donde vivía, Fernando casi no tenía contacto con chicas, y recién como a los 18 años dio un giro brusco en su vida: comenzó a juntarse con otra barra de amigos mayores en edad, con la cual empezó a salir a boliches y bailes. Nosotros, los de la barra del Pantanal, fuimos quedando rezagados al lado de él, que de golpe experimentaba la frescura del sexo adolescente.
Así conoció a Leticia, una vecina de la vuelta de mi casa, con quien descargó años de leche cuajada. Tiempo después, me remordí de celos al enterarme de que andaba con mi amiga Fabiana, que vivía en barrio San Benito. Y poco antes de marchar a España en busca de un futuro mejor, Fernando salió con Lucrecia Langosti, una compañerita mía de la facultad, que unos años después entraría a trabajar a El Grito
Ya en el viejo mundo, cada dos o tres meses Fernando me mandaba un mail contándome lo bien que la pasaba con las mujeres en Almería. Supo salir con una fogosa artista plástica madrileña de cuarenta y pico, tuvo una aventura con una joven profesora universitaria, fue amante de una compañera de trabajo en una inmoboliaria, se encachiló con una “hermosísima” modelo colombiana y, por último, acogió en su departamento a una "ex prostituta" rusa de 23 lozanos abriles. “Se llamaba Irina. Follaba y la mamaba como los dioses”, me supo contar en una de sus visitas al pago
Según él, fueron los mejores 10 meses de su vida. Hasta que un día Irina se fue con un vecino del edificio, quien le ofreció un mejor pasar y un departamento más amplio donde vivir.
Hace dos semanas, Fernando me contó que está pronto a marcharse nuevamente a
martes, 3 de marzo de 2009
Dame 100
sábado, 7 de febrero de 2009
La patada
Me acuerdo de una calurosa jornada de encuestas en Río Cuarto. Yo trabajaba para una consultora de mercado y me tocó recorrer un populoso barrio de Banda Norte, donde debía realizar 10 pesquisas. Rápidamente enganché en la puerta de su casa a una mujer joven, de tal vez 28 o 30 años. A su lado, un niño inquieto de unos cinco años iba y venía por el jardín. El pequeño se trepaba a las rejas que daban a la vereda mientras yo interrogaba a la madre. Muy simpática y predispuesta, a ella no le molestó mucho que yo fuera a encuestarla justo en la hora de la comida (y la cocina). Pasaron los minutos y, sin que ella supiéramos el motivo, escuchamos el grito desgarrado del niño, que a sólo tres metros de nosotros cayó como una bolsa de papas en el suelo. Las yemas de sus dedos estaban negras y lloraba sin parar, y ahí caímos en cuenta de que había trepado al pilar y había recibido una patada del caño de entrada de la conexión eléctrica de la casa. Un instante después un hombre robusto de unos 35 años se asomó por el portón de garaje y comenzó a insultar y culpar a la mujer por lo que le había pasado al menor. Claudia, como fue llamada por su concubino, se partió en llanto y antes de que se perdiera en medio de la desesperación que aumentaba, el hombre de la casa le ordenó que llevara inmediatamente a su hijo al hospital, tras lo cual regresó al living donde estaba mirando televisión. Yo había quedado duro como un tronco mientras la escena transcurría. Naturalmente, no tuve ni tiempo de saludar a la mujer y me fui impactado por el accidente, al tiempo que me percaté de que me quedaban tres ítems para terminar una encuesta bastante larga. Y como hacía calor y no quería terminar tarde mi jornada, “dibujé” las últimas tres preguntas y casi me olvidé del asunto.
viernes, 6 de febrero de 2009
Encachilada
Chocolate por la noticia
Tombolini: Belgrano es un equipo amarrete
El arquero de Instituto criticó el planteo de la "B" en el clásico.martes, 3 de febrero de 2009
Caseros, 157 años
Ahora bien, viéndolo desde un punto de vista más amplio, podemos arriesgar que el desenlace de Monte Caseros tuvo proyección no sólo regional -pues era el final de una guerra que también tenía su correlato en Uruguay y el Brasil- sino mundial. Caseros le vino como anillo al dedo a los intereses económicos y políticos de Inglaterra y Francia sobre Sudamérica, y además le dio al Brasil la indiscutible hegemonía sobre la Cuenca del Plata, ya que le permitió no sólo frenar para siempre las pretensiones expansionistas de Argentina sobre el Paraguay y sobre el Estado Oriental, sino también obtener la libre navegación de ríos argentinos que llevaban al Mato Grosso. Y como si fuera poco, el vecino país se aseguraba definitivamente la soberanía sobre nuestras antiguas Misiones Orientales y sobre el tercio septentrional del territorio de Uruguay, además de pasar a ser tutor y acreedor de un Estado Oriental endeudado y debilitado. Sin Caseros, por otro lado, Brasil no hubiera logrado la consolidación del régimen en su interior y la desaparición por largo tiempo de las convulsiones regionales, en un momento en que la continuidad de la égida imperial tambaleaba por la guerra que se avecinaba con la Argentina del temido Rosas. El caudillo bonaerense estaba precisamente interesado en eliminar la influencia económica y política del Imperio sobre el Estado Oriental y recuperar los territorios de las Misiones Orientales, resignados tras la Convención Preliminar de Paz de 1828.
miércoles, 28 de enero de 2009
Camaleones
Ejemplo de esto es Elisa Carrió, que trata de sumar gente y aparatos de donde pueda, y ya viene conversando con dinosaurios radicales de varias partes del país y con el casi cadáver político Ricardo López Murphy, entre otros. La líder de Coalición Cívica también intenta incorporar a su próxima lista legislativa a referentes piqueteros y religiosos, como supo hacerlo con el rabino Bergman. Con este rejunte quiere convertirse en un polo opositor tanto al oficialismo porteño como al nacional, aunque ella misma afirma: "No tengo ideología", lo cual deja mucho que desear de una dirigente política de la talla (y del talle ni hablemos) de esta señora. Es por eso que Carrió dice en tono pragmático: "No quiero arreglar con Macri, tengo diferencias, pero no descarto acuerdos con el PRO en el interior del país". O sea que si las circunstancias políticas fueran otras (pongamos, que Macri no fuese gobierno en la Capital Federal), tranquilamente la ex diputada chaqueña podría montar el mismo caballo político en el que corre el empresario devenido funcionario público. En pocas palabras, sin ideología Lilita corre con la tentación de terminar jugando para los mismos que ella tanto criticó en los noventa y en el primer lustro de este siglo.
Pero la dirigente neoconservadora no es la única que anda a los zarpazos: en la centroizquierda porteña, el ex funcionario kirchnerista y ex montonero Miguel Bonasso proyecta enfrentar al macrismo y parece que está ideando una coalición "progresista" que incluya al ex candidado presidencial Pino Solanas, al ex jefe de Gobierno porteño Aníbal Ibarra, a dirigentes ex ARI, a miembros de la CTA y a varios ex kirchneristas. O sea, un horripilante cambalache.
Por el lado del peronismo gobernante, el jefe Néstor Kirchner sabe que se vienen tiempos políticos difíciles y, pese a no estar del todo ahogado, ya se lo puede ver tirando algunos manotazos para seguir en el poder. En una estrategia similar a la que Eduardo Duhalde tejiera siete años atrás -cuando intentó con éxito frenar lo que hubiera sido un triunfo de Carlos Menem en las presidenciales-, el santacruceño aparentemente apuntó como posible heredero de su esposa al senador Carlos Reutemann, peronista con juego propio que bien ha sabido distanciarse de los sucesivos caudillos de turno. El ex corredor de automóviles podría llegar a ser, en un par de años, el aspirante a jefe de Estado bendecido por el oficialismo para enfrentar a una derecha a la cual ahora le sobran posibles y potables candidatos: el vicepresidente Julio Cobos, Mauricio Macri y la versátil Carrió.
Por las caras, actitudes y alineamientos que se van decantando, la de 2011 será tal vez la elección general con los postulantes más abúlicos y soporíferos de la historia argentina. Más allá de ello, seguramente no le faltará a la futura campaña ciertas dosis de camaleonismo, pases de bando y acuerdos débiles y efímeros, tal como ya se empieza a observar de cara a las legislativas de este año.
lunes, 26 de enero de 2009
Carrió, la cara de la derecha
Se largó la carrera presidencial. Una cuadrera para el 2009 y el gran clásico Polla de Potrancas para el 2011.
jueves, 15 de enero de 2009
Israelitas y Filisteos, versión XXI
"Con amor... Nazrala". Niñas judías escriben sobre misiles del ejército israelí prontos para dar muerte a niños, mujeres y hombres de una nación enemiga. Créditos de la foto -tomada a mediados de 2006 en pleno ataque del Estado hebreo al Líbano- a quien corresponda.
Millares de misiles y bombas ya han caído sobre hospitales, escuelas, hogares de niños y otros edificios y espacios públicos de la línea de Gaza, incluidos un cementerio y la misma sede de
martes, 23 de diciembre de 2008
25 años de democracia al reverendísimo pedo
Cristina Kirchner anuncia medidas para la agro exportación sin haber convocado ni dialogado con las entidades que representan al sector, y recrudece la tensión política.
La presidenta comparte una misa con su vice conmemorando 30 años de la solución del Beagle, pero no se dirigen ni una mirada ni una palabra.
Veinte ciudadanos que ocupan desde hace años terrenos del Estado Nacional en el barrio porteño de Retiro, aprovechando las miserias de los políticos y los vacíos legales, cortan una autopista durante todo el día. Macri le echa la culpa al Gobierno nacional, y éste se la echa a Macri. El resto de los ciudadanos parecen mirar un partido de tenis.
Un puñado de productores rurales entrerrianos, aprovechando las miserias de los políticos y los vacíos legales, cortan la ruta 14 -la del Mercosur- por más de dos horas, en protesta por la "grave crisis" que atraviesa "el campo". Otro grupo corta el cruce de las rutas 32 y 127, cerca de Paraná, acusando los mismos motivos. Nadie hace nada.
Los medios de comunicación tildan de “flogger” a un adolescente asesinado a la salida de un boliche por un grupo de jóvenes de su misma edad.
El Inadi, institución siempre tan preocupada por cosas relevantes como exhortar a tratar de "afroamericano" a un negro o a llamar "pueblos originarios" a los indios (con lo cual se elevaría sustancialmente la moral y el nivel de vida de estos grupos étnicos), publica un informe en el que asegura que ShowMatch es un programa discriminatorio. Importantísimo.
El intendente de facto de la ciudad y jefe del Suoem, Rubén Daniele, rechaza un convenio entre la Municipalidad y la Universidad Tecnológica para la implementación del Programa Integral de Seguridad Vial, tendiente a mejorar y optimizar el control de tránsito, todo esto pasando por encima de la autoridad del intendente elegido por el pueblo, un tal Daniel Giacomino.
El gobernador de Córdoba, Juan "al óleo" Schiaretti, aumenta un 80 por ciento la cantidad de tragamonedas que hay en la provincia, pero no piensa en lanzar un plan de fomento a la producción o ayudar a las Pymes. La Iglesia se queja pero por otra cosa: los fieles se quedarán sin metálico para entregar el diezmo dominical.
La justifica deja en libertad a Jorge “Tigre” Acosta y Alfredo Astiz, dos genocidas de la última dictadura militar.
El intendente de una ciudad santafesina es ultimado de un balazo por un rival político, bien al estilo de los caudillos de la primera mitad del siglo XIX.
Investigan a un ex presidente elegido por el voto popular, conocido por jactarse de haber refundado la Nación, y a dos actuales funcionarios del Gobierno de su esposa, por supuesta asociación ilícita durante sus gestiones.
Investigan a otro ex presidente elegido por el voto popular, conocido por jactarse de haber salvado la Nación, por presunto cobro de sobornos a empresas durante su gestión.
25 años de democracia. Ojalá, como dijo Simón Bolívar, que el arte de vencer se aprenda en las derrotas.
viernes, 19 de diciembre de 2008
Héroe
Un egipcio le ofrece su hija al periodista "lanzazapatos"
Saad Gumaa confesó su admiración por “la hazaña” de Al Zaidi y como reconocimiento le ofreció la mano de su hija de 20 años.Siguen las repercusiones del par de zapatazos que ligó George Walker. La empresa fabricante del célebre calzado ya recibió 300 mil pedidos, y hasta eslogan tiene: "Adiós Bush. Bienvenida Democracia". Además, parece que nació un nuevo héroe en las estrujadas tierras del Tercer Mundo: el periodista iraquí Al Zaidi, halagado y reconocido en gran parte del globo. ¿Sabrá Bush que en la cultura islámica recibir ese tipo de agresiones es señal de profundo desprecio ya que el receptor es comparado con un perro? Por lo visto, George Walker ignoró el mensaje y encima se burló del incidente: "Si a alguien le interesa, eran zapatos de número diez los que tiró hacia mi persona", dijo. Además de "perro", "burro".
Charla en escuela pública
Secretaria de Cooperadora (SC): Buen día, pase...
Madre (M): Sí...
Gabinetista: Buen día, señora.
SC: ¿Qué desea?
M: É pa' anota' mi nene.
SC: Sí, ¿usted trajo los requisitos?
M: Ah, sí, acá 'tán...
SC: ¿Trajo el DNI de su hijo?
M: ¿el qué’ lo qué?
SC: El DNI
M: Ahh, el documento...
SC: Sí, y fotocopia.
M: Ah, io traje el documento pero la fotocopia no...
SC: Bueno, pero necesitamos la fotocopia también, eso figura en los requisitos que se piden y están anotados en el transparente al lado de la puerta.
M: ¿Me la puede fotocopiá uté?
SC: Sí, sale 15 centavos cada copia.
M: ¡¿Quince centavo?!
SC: Sí, es la fotocopiadora de la cooperadora de la escuela.
M: Bueno, buehh, y acá tiene las libretas del chico, la partid'e nacimiento también...
SC: ¿No la fotocopió?
M: No, tampoco, hagalá y depué me cobra. ¿Algo má?
SC: Sí, la inscripción cuesta 75 pesos.
M: ¿Quéeee?
SC: Que debe pagar 75 pesos de inscripción, y después cada mes se abona la cuota de la cooperadora, de diez pesos.
M: Ah, pero io no sabía que había que pagá…
SC: Sí, señora, debe abonar 75 pesos…
M: Guüeno, güeno, güelvo depué y lo incribo al nene, ‘ata luego.
SC: Adiós señora, gracias… (veinte segundos después) … Esta gente se cree que todo es gratis.
Gabinetista: Sí, la educación pública es gratuita, así lo dice la constitución provincial. Ellos no tienen por qué pagar ni un centavo para inscribir al alumno.
SC: bueno, pero así ¿cómo mantenemos la escuela?
G: Con el presupuesto que manda
SC: Sí, pero no alcanza.
G: Eso es otro cantar, la escuela no tiene por qué cobrar a sus alumnos por trámites administrativos, eso debería cubrirlo el Gobierno. La ley así lo dice.
SC: Entonces no pagaría nadie nada.
G: Y de eso se trata. La educación es pública y gratuita. Pero acá a los padres poco informados se les saca la plata porque no conocen sus derechos y terminan pagando la inscripción… ¿y esa plata adónde va? ¿Qué se hace con esa plata?
SC: mmm… no sé, a la cooperadora no entra…
G: Ajá, ¿y entonces? no es así, querida...
SC: mmm… (silencio)
domingo, 14 de diciembre de 2008
Charla en cuadritos
vS x 3
Vinustración
Charla
Ironía
Carga
Dispara
Mirada
Brindis
El viernes fui al Centro Cultural España Córdoba con motivo de la presentación de la historieta en libro Jueves, del guionista Diego Cortés y el dibujante Renzo Podestá, editada por Llantodemudo. Abrió Roberto von Sprecher y, después, hubo buenas anécdotas, música en vivo, dibujos y amigos, todo refrescado con vino.
Palabras en la vía
- Che, que hay piedras sobre el ferrocarril. ¿Cuántos años tendrán?
- No sé, pero me parece que a éstas que están cerca del paso a nivel las pusieron hace poco porque están limpias, no tienen tierra pegada.
- ¿Y para qué las pondrán?
- Calculo que será para mantener firmes los rieles y que no se doblen. Aparte, deben servir para que se escurra mejor el agua cuando llueve.
- Ah… no sabía.
- Yo tampoco.
- Y entonces por qué me…
- Es que nunca me lo había preguntado.
- ¿Y ese tacho enorme arriba de la columna de fierro? Está todo picado.
- Es un tanque para abastecer a las máquinas, debe tener más de cien años. Es de la época de los ingleses, no te olvidés de que las locomotoras a vapor andaban a agua. Debe tener más de cinco mil litros.
- Ah, la marosca…
- Sí, parece más chico pero está bien alto, está.
- Antes se andaba mucho en tren, ¿no?
- Sí, nos íbamos al centro en tren. Viajábamos a Pilar o Río Segundo o a Buenos Aires en tren. Era bueno. En la época de los ingleses se lo mantenía bien, tenían inspectores en todos lados, ni una falla en el servicio. Un lujo.
- Yo el año pasado me tomé el Central para ir a Villa María.
- Yo antes tomaba siempre trenes.
- ¿Por qué se habrán venido tan abajo los trenes? Teniendo un país tan extenso hacen falta, ¿no?
- Es que el gobierno quería acabar con el dominio económico de los ingleses, porque el transporte de carga estaba controlado por ellos e iba todo dirigido al puerto... Entonces les compraron el ferrocarril.
- ¿Y qué pasó?
- Y, después de la compra el ferrocarril se arruinó. En el de pasajeros, subían cinco y pagaba uno. Así las cosas no se pueden mantener. Después los trenes desaparecieron. Ahora es el reino de los camiones.
- ¿Y qué me decís del tren bala?
- Bueh... apurate a juntar las piedras así nos vamos. Hace un calor que no se aguanta.
- Sí, las piedras están que pelan. Ya llené el balde, vamos nomás... Che, ¿volverá a haber trenes como antes?
-No, ya no volveremos a tener un país como antes.
sábado, 13 de diciembre de 2008
jueves, 27 de noviembre de 2008
Viernes
Capaz que mañana sea viernes.
Capaz que los laburantes suspiren al saber que queda poco para el merecido descanso.
Capaz que los jóvenes y no tanto empiecen a plegar por buen tiempo y armen sus planes nocturnos.
Capaz que algún infiel cónyuge se sienta culpable por la salida de trampa del día anterior.
Capaz que miles de obreros reciban la recesión en forma de telegrama.
Capaz que los hinchas de fútbol se froten las manos pensando en el partido que se viene.
Capaz que los docentes, entre pobreza y asambleas, estén pensando en un lugar donde ir a desconectarse por un rato de tan precaria realidad.
Capaz que un algún descorazonado consiga alguna forma de consolarse entre el humo y las luces de la noche de Venus.
Capaz que los dueños de discos, bares y pubs se estén preparando para un par de jornadas más fuertes y jugosas.
Capaz que las estadísticas de accidentes de tránsito engorden un poco más.
Capaz que los estudiantes estén aliviados al sacarse de encima la mochila de la semana de clases.
Capaz que los zorros grises intensifiquen su llenado de actas para cumplir con lo exigido por el ente recaudador.
Capaz que las madres comiencen a dibujar en sus rostros muecas de preocupación entre abrigates, cuidates y no-tomes-muchos.
Capaz que nazca la amistad entre algún Robinson metropolitano y algún Viernes, en medio de una aventura por la ciudad.
Capaz que los periodistas de los diarios que no salen los fines de semana estén viendo qué hacer en el franco.
Capaz que las empresas y sus oficinas se vistan con el último botón desabrochado y sin corbata.
Capaz que algún practicante católico prefiera no comer carnes rojas.
Capaz que los colectivos anden hartos de gente y las peatonales rebosen de diversas humanidades.
Capaz que haya alguna agenda interesante en cine o en música, capaz nomás.
Capaz que algún desprevenido crea que mañana no sea viernes o piense que capaz mañana sí sea viernes…
El pop en persona
Having fun
Banjo
Rock
Éxtasis
Tranqui
Viola
Subo algunas fotos del show de Cyndi Lauper del domingo pasado. Poquísima gente, pero al final valió la pena por dos cosas: una, el concierto estuvo más que bueno, se pasó la veterana; dos, no bien se hicieron las nueve de la noche -hora marcada del comienzo- la divinidad pop de los ochentas subió al escenario, nos dijo "bajen, vengan" en perfecto español, y por unas entradas que a mi novia, a mi amigo Paúl y a mí nos costaron 80 mangos la vimos a menos de tres metros. Íntima, virtuosa, íntegra y muy bien acompañada. Para más info del show, pase por acá.
sábado, 22 de noviembre de 2008
Güemes se revuelve en la tumba
"SIGUE CON SU GUERRA GAUCHA
De Angeli acusó al Gobierno de 'nefasto y retrógrado'
El dirigente lamentó que el kirchnerismo no tenga un plan agropecuario. 'En otros países no pueden entenderlo', disparó."
¡Dios mío!... o ¡Madre mía!, o ¿será posible? o ¡Virgen Santa!, o ¡me cago en Satanás! son todas expresiones que desde hace ocho meses vengo acumulando sucesivamente cada vez que abro el Crítica de (la presidenta de) la Argentina -aunque según Lanata esta mujer sólo es la mujer del verdadero presidente, y no voy a discutir lo que él diga en ese sentido-, observo que a la protesta de los sectores concentrados del agro se la llama "guerra gaucha". Sin ir más lejos en el tiempo, hoy en día se repite la falacia. Más allá del periodísticamente oportuno juego de palabras creo que hay una fuerte intencionalidad ideológica (en realidad todo lo que se escribe es con intención ideológica) pero con una equívoca eficacia: la pelea de los sectores concentrados de la soja contra el Gobierno no se trata en absoluto de una guerra gaucha. Primero, los actuales dueños de la mayoría de las tierras agrícolas son empresarios. Segundo, los empresarios del agro y los chacareros en su mayoría no son gauchos -ni siquiera descendientes-. Tercero, los intereses que la Sociedad Rural y la Federación Agraria defienden no son en medida alguna semejantes a los intereses de los gauchos, sean gauchos del siglo XIX o del XXI. Entonces, ¿por qué confundir a un sojero con un gaucho?, ¿el hecho de tener un campo o trabajar uno convierte a la persona en gaucha? ¿sabrá Lanata lo que es ser gaucho? ¿De Angelis es gaucho? Decir que sí lo es forma parte de una gran deformación de la realidad, una mentira que confunde: el federalismo no se logra cediendo al avance de grupos concentrados de poder económico y financiero.Alexis Oliva, en una nota llamada Los latifundistas de la comunicación, dice: "La abundante colección de manipulaciones y distorsiones informativas, en torno al conflicto del ‘campo’, revela que lo que aparece como simpatía por la causa es en realidad solidaridad de clase entre los dueños del campo y los dueños de los medios, hermanados en su condición de captadores de renta extraordinaria". Y sigue: "Este ‘aire de familia’ entre la corporación mediática y el agro-empresariado tiene un necesario correlato en el ‘producto’ de los medios, es decir, en sus contenidos periodísticos o línea editorial, porque la ‘reproducción social’ del negocio necesita generar consensos a través del discurso. Tal como los propietarios de los medios con sus primos del campo, la concentración de discurso se hermana con la concentración de la tierra, así como el desplazamiento de la frontera agropecuaria generado por la soja se emparenta con eso que definimos como ‘cerco informativo’."
Más claro, echar agua.
Los gordos son mayoría
LA TIRANÍA DE LA DELGADEZ PERDIÓ PODER
"Argentina será un país de gordos": en 2 años la mitad sufrirá sobrepeso
Nutricionistas lamentaron ese pronóstico a Criticadigital. Le confieren a la obesidad estatus de epidemia y la explican en el aumento de los malos hábitos de vida de todas las clases sociales. En 2050, el 95% se excedería en la balanza.
Mi novia, que no es oriunda de este país, siempre me suele decir eso: acá se come muy mal, mucho pan, mucha carne, mucha grasa e hidratos de carbono, pocas verduras. Se cena muy tarde, a veces a las apuradas, y no se hace bien la digestión porque ahí nomás uno se acuesta. Yo le contesto que eso no es común en toda la gente. Ella responde que acá ve que mucha gente que sufre gastritis. Creo que sí, los problemas alimenticios son reforzados por las circunstancias cotidianas (laburo, falta de laburo, obligaciones, presiones, deudas, conflictos, etc.) que van empeorando nuestra calidad de vida. Ojalá que para 2050 no se haya cumplido la profecía del doctor Cormillot. Yo, por mi parte, trato de aflojarle a las carnes rojas y uno o dos días por semana me doy una vueltita a trotar a la vera del camino interfábricas.
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Mr. Hipócrita
Después la nota sigue y hay un párrafo imperdible: Ante la amenaza de que le negara el saludo el número dos del equipo técnico escocés, Terry Butcher, uno de los defensas ingleses que quedaron en evidencia en aquella tarde mexicana de 1986, Diego no se mordió la lengua. "Inglaterra ganó en 1966 con un gol que no llegó a entrar", respondió, separando sus dos manos para dar una idea de la magnitud de aquel error arbitral que él convirtió en algo más que un error: quizás, otra trampa.
Y me parece que bastante razón tiene Maradona. ¿Quién puede negar que Dios nos ha cortado a todos con la misma tijera? A mamarla, "carnicero". Butcher no es quién para tirar la primera piedra. El mundial del '66, el único que ganaron los ingleses, fue una gran trampa, estuvo todo armado. La forma en que dejaron afuera al Uruguay y a la Argentina, grandes candidatos a campeón, fue obscena: al partido de cuartos de final Uruguay-Alemania lo dirigió un referí inglés, y al encuentro Inglaterra-Argentina, un germano ¿casualidad? ¿Qué dirá Butcher de todo esto?
La reputación del fútbol argentino como talentoso y sobre todo sucio que cultivan los ingleses, es en buena parte construida social e históricamente, y en ese proceso tiene mucha fuerza la moral protestante de condenar y no perdonar al pecador, además de cuestiones políticas que abundantes hubieron desde 1806 a la fecha. No digo que una cultura sea mejor o peor que la otra. Sólo pienso que los ingleses deberían dejar de mirar la paja en el ojo ajeno, abandonar la hipocresía y aceptar que en el fútbol todos nos mandamos macanas, seamos latinos o anglosajones.
¡Ah! Y eso que se dice acerca de que el fútbol inglés es el mejor del mundo... bue', muy a título personal digo que no hay mejor somnífero que un partido de la Premier Ligue. No me gusta ese juego frío, gris, automático y cien por ciento previsible, cuasi robotizado, que cuando ostenta una pisca de vistosidad y belleza, casi seguro que corre por cuenta de algún jugador sudamericano. El fútbol argentino o el brasileño, con "suciedad" y todo, conservan un espíritu de deporte que incluye originalidad, genialidad, pasión y una cosa muy maravillosa: el hecho de ganarle a la vida para triunfar, de superar la pobreza y las dificultades tomando como única arma una pelota, cosa muy común en estas tierras al sur del río Grande. Y eso, que se resume en actitud, ni toda la plata del mundo puede comprar.
lunes, 17 de noviembre de 2008
Fariseos
jueves, 13 de noviembre de 2008
Una de cal y otra de arena
jueves, 6 de noviembre de 2008
No fue un año "Internacional" para Boca

"Esta fue la segunda eliminación del Boca contra equipos brasileños en 2008. En la Libertadores, el cuadro argentino cayó frente al Fluminense en las semifinales", informa la Rede Globo de Brasil. La verdad que hacía mucho tiempo no sucedían cosas así con Boca. Pero la victoria del gaúcho fue totalmente justificada, lo de esta noche fue casi un baile. No digo que el Fluminense no haya merecido vencer aquella vez, pero ahora la diferencia futbolística se notó más. Boca apuntó al campeonato local, como hizo el Palmeiras contra Argentinos. La jugada le salió caro y encima un ex River fue la figura.
¿La raza hace la diferencia?

Obama

McCain
Ya lo dijo un amigo mío: no vaya a ser que Obama, una vez en el poder, se someta a un proceso de cambio fisonómico similar al de Michael Jackson y, a la postre, emperne a todo el mundo al mejor estilo Jorge Arbusto. Apriete aquí y vea la nota que salió en El País de España.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Ausencia
domingo, 28 de septiembre de 2008
viernes, 19 de septiembre de 2008
Emolandia
No quieren cambiar la realidad, ni siquiera un mínimo aspecto de ella; piensan que eso no tiene sentido.
Algunos se autoflagelan mediante prácticas como, por ejemplo, cruzar con el semáforos en rojo o con la barrera baja, tirar basura a la vía pública, mirar programas de chimentos o de culos de alquiler en televisión, golpear cacerolas, evadir impuestos, negarse a denunciar delitos o testificar ante la Justicia, acomodar a familiares en puestos públicos, pagar o recibir coimas, votar candidatos de probada indigencia moral e intelectual o aplaudir a personajes como Blumberg y Julio Cobos.
Después, muchos de ellos, ante las injusticias que ellos provocan a sí mismos, se quejan y putean, expresando sentimientos negativos como el dolor, la desilusión, el miedo y la rabia.
Tienen la mirada triste, y cada día ganan nuevos adeptos en las grandes ciudades.
Se definen como personas sensibles. El mundo que los rodea no los comprende y, quizá por eso, tienden a victimizarse. Usan frases como "el mundo nos discrimina", “no nos entienden”.
En su andar y desenvolver diario, manifiestan un estado del alma, y hacerlo de manera compartida es mejor que corroerse en soledad. Por eso, suelen juntarse de a varios a charlar en un café para tirar soluciones mágicas o mesiánicas a los problemas del país, o para buscar remedios al gran drama futbolítico de la selección argentina.
Todos los fines de semana hay peleas entre las distintas tribus. Se discriminan entre ellos por el aspecto, la forma de hablar, la preferencia sexual, el color de la camiseta o de la piel. Encima de todo, suelen condenar moralmente a agrupaciones juveniles urbanas, como los emos, imputándoles actitudes supuestamente pesimistas ante la vida.
jueves, 11 de septiembre de 2008
Cuando Jiménez no era la Mona
Eran las ocho de la noche de un caluroso martes de carnaval, en febrero de 1971. El cielo de barrio Jardín se poblaba de nubes pintabas de un gris que amagaba ennegrecerse, a pocos minutos del comienzo del baile en el viejo club Corcemar. No había más de 60 personas en el lugar, un predio al aire libre que colindaba con las viviendas de los vecinos de la misma manzana.
Hasta allí llegué con un grupo de amigos del barrio, esperando la presentación de Alberto Tosas y Los Rebeldes, el conjunto sensación del momento. De repente, subió al pequeño escenario un locutor quien con voz fina anunció: “Señoras y señores, hace su presentación esta noche el Cuarteto del Pibe de Oro… Berna, con Carlitos Jiménez”. Mientras los músicos ocupaban sus posiciones, apareció entre el escaso público un muchacho muy flaquito, de no más de 20 años, de media estatura y larga melena lacia y oscura que caía sobre una camisa brillante y blanca, como lo era toda su ropa. “Permiso, permiso”, repetía caminando apurado y sacando pecho a los manotones, como abriéndose paso, pese a que se desplazaba por una pista lo bastante raleada como para llegar sin dificultad al escenario. Lo mirábamos sorprendidos, sin conocerlo, ya que nosotros esperábamos la orquesta de Tosas. Sólo un puñadito de ocho adolescentes que parecían ser sus seguidores, lo vitoreaban bien cerca de las tablas.
Ahí nomás empezó el recital y Carlitos, fiero como pocos, no tardó en mostrar sus dotes de animador, contorneándose y quebrando la cintura al compás del rancio piano de un pibe en silla de ruedas.
Minutos más tarde, corrían los comentarios chistosos y las carcajadas. Algunos curiosos, en su mayoría jóvenes estudiantes que poblaban el vecindario, se asomaban por las ventanas de las casas altas o se subían por las tapias para averiguar de qué se trataba semejante batifondo en el club. “¡Dejá de ladrar, perro! ¡Andate!”, le gritaban al ignoto cantante quien, entre tema y tema, sólo atinaba a decir nervioso “Gracias, gracias”. Nosotros nos reíamos asombrados de lo mal que entonaba Carlitos, en cuanto el resto del público, indiferente, no veía la hora de que Berna se fuera.
En total, sólo seis canciones pudieron tocar, pues tuvieron que retirarse rápidamente evitando la posible llegada de tomatazos o bolsas con orina. Después, vino lo que esperábamos: el conjunto Santamarina y, a la postre, el mentado Alberto Tosas y Los Rebeldes. Ninguno de quienes asistimos al baile de aquella noche se imaginó a dónde llegaría ese muchacho que bajara del escenario abucheado.
martes, 9 de septiembre de 2008
Lo sospeché desde un principio
"Neuronas del varón, más conectadas
El cerebro masculino tiene 30 por ciento más de interconexiones en el neocórtex."La Voz del Interior, 9 de setiembre de 2008

